Resolución y precisión no son lo mismo
Es la confusión que más dinero cuesta. La resolución es cada cuánto toma un punto: define el detalle que captura. La precisión es cuánto se parece ese punto a la realidad: define si puedes dictaminar una cota con él. Un equipo puede tener resolución fina y precisión mediocre, y en el folleto ambas aparecen como números pequeños que parecen buenos.
Si tu problema es copiar una geometría, manda la resolución. Si tu problema es decidir si la pieza cumple, manda la precisión — y con ella el criterio de medición, sin el cual ningún equipo te salva.
La letra pequeña de la especificación
Una precisión de «0.02 mm» se mide en condiciones de laboratorio, sobre un artefacto de calibración, a una distancia concreta y a una temperatura concreta. Tu nave no es eso. Pregunta siempre sobre qué volumen se midió esa cifra y qué pasa cuando la pieza es el doble de grande: en muchos equipos el error crece con el volumen y eso no aparece en la portada.
Tecnologías, y para qué sirve cada una
- Luz estructurada. Muy buen detalle en piezas pequeñas y medianas, rápido, sensible a la luz ambiente y a las superficies brillantes.
- Láser portátil. Más tolerante a la luz del taller y a superficies difíciles, cómodo para piezas grandes, típicamente con dianas.
- Brazo de medición. Cuando lo que hace falta es tocar puntos concretos con trazabilidad, no capturar superficie completa.
- Fotogrametría. Complemento para piezas muy grandes, para controlar la deriva de un barrido largo.
La pregunta correcta no es cuál es mejor, sino cuál resuelve tus piezas. Una planta que digitaliza carrocería y otra que inspecciona conectores necesitan equipos distintos, y el más caro de los dos puede ser el equivocado.
El costo que casi nadie suma
El software. Muchos equipos se cotizan con una licencia básica, y las funciones que de verdad vas a usar —alineación avanzada, comparativa contra CAD, reporte— viven en un módulo aparte, a veces con renovación anual. Pide siempre la cotización con el software que necesitas para el trabajo real, no con el que arranca el equipo.
Antes de firmar, pregunta esto
- ¿Sobre qué volumen se midió la precisión que aparece en el folleto?
- ¿Qué módulos de software van incluidos y cuáles se renuevan?
- ¿Quién responde por la garantía y en cuánto tiempo?
- ¿La capacitación es sobre mis piezas o sobre una figura de demostración?
- ¿Qué computadora hace falta de verdad para procesar mis tamaños de nube?
Si un proveedor esquiva alguna de las cinco, ya tienes información. Nosotros las respondemos por escrito en la cotización.
Y si la respuesta es no comprar
Pasa, y lo decimos. Con un proyecto al año no se amortiza un equipo ni se mantiene la práctica de quien lo usa; en ese caso el servicio de escaneo sale mejor y es lo que vamos a recomendar.