Manda la memoria, no el procesador
Es el error de compra más repetido: se elige por el procesador más rápido y se deja la memoria en el mínimo. Pero una nube de puntos se carga entera en RAM, y cuando no cabe el sistema empieza a usar el disco como memoria. Ahí no hay procesador que valga: la máquina no va lenta, se arrastra.
El orden de prioridad para este trabajo, en la práctica, es: memoria primero, GPU con suficiente VRAM después, disco NVMe tercero y procesador al final. Justo al revés de como lo vende un mostrador.
Qué importa de verdad
- Memoria. Se dimensiona por tu tamaño típico de nube, con margen para mallar y comparar sin cerrar todo lo demás.
- GPU con VRAM holgada. Lo que limita al visualizar mallas grandes casi siempre es la VRAM, no la potencia de la tarjeta. Una GPU modesta con memoria suficiente rinde más aquí que una potente y justa.
- Almacenamiento NVMe. Los proyectos de escaneo pesan mucho y se abren y guardan constantemente. Un disco lento se nota en cada operación del día.
- Procesador. Importa, pero menos de lo que cuesta. Muchas operaciones de mallado usan menos núcleos de los que crees.
- Pantalla y calibración de color. Secundario para escanear, relevante si además se revisan mapas de desviación, donde el color es el dato.
Portátil o de escritorio
Si vas a escanear en campo o en casa del cliente, necesitas portátil y hay que asumir el compromiso: a igual presupuesto rinde menos y se calienta más, y el rendimiento cae justo cuando lleva rato trabajando. Si el escaneo se hace siempre en la misma nave, una torre da bastante más por el mismo dinero. Muchas plantas acaban con portátil para capturar y torre para procesar, que suele ser la combinación más sensata.
Lo que no recomendamos
Una máquina gamer. Están optimizadas para otra cosa —muchos fotogramas por segundo en escenas ligeras— y suelen traer poca memoria de sistema con una GPU cara. Para nubes de puntos es exactamente el reparto contrario al que necesitas.
Cómo se dimensiona
No por catálogo. Dinos el tamaño de las piezas que vas a escanear, con qué resolución y qué software vas a usar; de ahí sale el tamaño de nube esperado y de ahí la configuración. Si ya tienes equipo, muchas veces basta con ampliar memoria y disco en vez de comprar máquina nueva — y eso también te lo vamos a decir.